UNCERTAIN TRANSITS

SBK Galerie. Amsterdam, marzo, 2017.

Miriam Londoño y Dora Mejía

Las Obras reunidas bajo este concepto reflejan las dolorosas realidades que ocurren no solo en la frontera entre los Estados Unidos y el resto de América hacia el sur, sino también con muchas regiones de nuestro mundo contemporáneo que parecen profundizar la brecha entre el Norte y el Sur y entre Oriente y Occidente.

HORIZONTE alude a los acontecimientos fronterizos recurriendo a una icónica imagen mediática que al reproducirse enfatiza la recurrencia del hecho migra-torio y la dimensión horizontal e inconmensurable de la frontera vista desde la perspectiva del migrante. La dimensión extremadamente larga enfatiza el hecho de la frontera como tal.  El detalle muestra la calidad evanescente del tratamiento formal que convierte los rasgos y las formas particulares de los migrantes a modos anónimos.

SIN HORIZONTE acentúa otro aspecto recurrente del mismo evento migratorio retomando otra imagen mediática, cuya serialidad y tratamiento estético conllevan a  una nueva entidad formal, que denota la cruda realidad de los migrantes que no logran su propósito. El borde se connota con el énfasis extremo de la dimensión horizontal con respecto a la vertical. El tratamiento de la imagen exalta la oscuridad del sentimiento y la frustración y abstrae formas preser-vando las identidades.

SOMBRAS, insiste en el viaje a través de caminos inciertos, entrando en la oscuridad en busca de un futuro brillante. Utiliza la dimensión vertical que enfatiza la lejanía del más allá, en contrapunto con la horizontal del resto de la serie.

FRONTERA propone una ilusión, una utopía fugaz para demarcar el lindero hacia el Norte del resto de las Américas hacia el Sur. Haber conocido recientemente el Álamo temblón en esta región fronteriza, su impacto estético, visual y sonoro, saber de sus cualidades medi-cinales, sus usos ancestrales, su manera de propa-garse, produce una seducción imposible de eludir cuando se está elaborando el tema de marcar límites. ¿Habría alguna posibilidad de crear una nueva frontera sin muros, ni mallas, ni vallados, sino solo de árboles? Por lo menos en los confines del arte esa posibilidad existe. Un fragmento de esa frontera ideal adquiere existencia simbólica en esta pieza realizada a un tamaño cercano a lo real.

TRANS PANGEA, NEO PANGEA y LAST PANGEA, se asoman al límite de los límites. Incursiona en delimi-taciones más mentales y especulativas que terrenales, inspiradas en las teorías que han asombrado a la humanidad sobre la deriva de los continentes y las predicciones sobre su evolución futura.

 

Está conformada por tres piezas que matizan diferentes elucubraciones científico-fantásticas que, en todo caso, van más allá de los límites conocidos. El color blanco, la economía de los medios o las mínimas intervenciones en la superficie, aluden al mundo ideal de formu-laciones abstractas y principios elementales no por ello menos complejos. 

En primer plano obra de Miriam Londoño. >