EL JARDÍN DEL EDÉN
 
A comienzos del tercer milenio

¿Qué ha sido del Jardín del Edén de los comien-zos de la humanidad, hoy cuando los medios de información geográfica nos permiten apreciar el florecimiento de las civilizaciones humanas y de los asentamientos del hombre moderno que aún habita la misma tierra de los míticos orígenes, en el valle que todavía bañan los ríos Tigris y Eufrates?

¿Cómo materializar, traer a la existencia física ésas fabulosas imágenes satelitales, que más parecen sueños del jardín encantado, a partir del universo inmaterial de la más refinada tecnología digital que los satélites capturan desde el espacio sideral?

¿Qué ha sido de la humanidad para haber lle-gado a desatar las tenebrosas y oscuras fuerzas que han ensombrecido a la legendaria Bagdad o a la moderna Nueva York o a tantas otras magní-ficas creaciones humanas que han padecido su ominoso rigor ensombreciendo el espléndido Jardín? 

El Jardín del Edén se ha extendido ahora por toda la superficie de la Tierra sin norte ni sur, oriente ni occidente. Las asombrosas eflorescen-cias urbanas han sido asociadas como la posi-bilidad de un mundo paralelo que nos ofrece un inédito Mapa-Mundi, donde sin embargo, a pesar de todas las transformaciones y vicisitudes en el recorrido del hombre por el Mundo, desde que el errante Caín se aquietara en algún remoto para-je, aún subyace el fruto prohibido del árbol de la ciencia del bien y del mal. 

Instalación en Sala de Arte Suramericana, Medellín, 2014

Técnica mixta: Fotografía satelital, Impresión digital sobre

tela.

Ancho 7,7 m, largo 19,6 m, alto 10 cm. 98 Piezas de

63 x 63 X 10 cm.

 

Fotografía

Juan Cristóbal Pérez 

Juliana Andrea Henao 

Gruk Álvarez

 

Fotografía satelital

Courtesy of NASA Goddard Space Flight Center and U.S. Geological Survey.

 

Curaduría

Alberto Sierra